Comenzamos la aventura. Salir de una gran ciudad tiene su conque. Un puente (brug en alemán),
puede ser una buena referencia. En todo caso, hacia el sur.
Por todos es conocido que Holanda es el país de las bicis. La verdad es que todo el mundo va en bici. Hay carriles con tus semáforos propios con el símbolo de una bici que se pone verde, roja o amarilla. El ciclista se siente como un vehículo más, respetado.
Es posible que una familia tenga coche o no, pero todos tienen su bici, luego a todos les les interesa ese bien común que es tener la infraestructura necesaria para circular con la bici.
En esta zona de europa os recuerdo que son protestantes, una rama dentro de la Religión cristiana cuyos máximos exponentes fueron Eramus de Rotterdam y Lutero de Guttember. al tiempo coexisten con las demás religiones, en especial la musulman.
En esta zona de europa os recuerdo que son protestantes, una rama dentro de la Religión cristiana cuyos máximos exponentes fueron Eramus de Rotterdam y Lutero de Guttember. al tiempo coexisten con las demás religiones, en especial la musulman.
Aún así salir de una gran ciudad tiene su conque. Nuestra referencia era hacía el sur, hacía Dordrecht. Tras cruzar un gran puente, comenzamos a ver las primeras indicaciones de la Eurovelo 15, que es la Rhin Route, por tanto la nuestra. Las seguimos.

Pronto nos encontramos en el medio rural, cruzando pueblos de la campiña holandesa.
Como todos los primeros días, cuesta coger el punto a las señales y a la ruta. Nos extraviados un par de veces, aunque esto nos permitió conocer la ruta de los molinos antigüos,
Tras varios para adelante y para a detrás, de suerte llegamos a Gorinchen, ciudad pequeña bañada por el río Waas.
Dormí nos en pensión Wili. Para había escaleras muy empinadas y escalones muy cortos. El dueño, algo pesado bajaba en una escalera metálica. Habitación coqueta, con terraza, con vistas a la catedral.





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